noticias

Testimonio en primera persona de Juan Algorta SDB.

El sábado 27 de abril serán beatificados en la ciudad de La Rioja (República Argentina) cuatro personas que fueron asesinadas por defender a los más desamparados de ese territorio. Murieron por su fe. Entre ellos, un obispo, dos sacerdotes y un laico. Porque estas personas me traen un recuerdo muy especial vaya mi testimonio como homenaje a ellos.

El 18 de julio de 1976 viví una experiencia inolvidable. Invitado por el Obispo de La Rioja (República Argentina) me trasladé a esta hermosa región lindante la cordillera de Los Andes. Me recibió Enrique el Obispo de la Rioja. Me llevó a visitar la región montañosa. Impresionante. Al llegar a un valle me encontré con una iglesia de piedra y una multitud venía para celebrar la Santa Misa. “Esta gente viene de lejos para la Misa dominical. Algunos han caminado cerca de tres horas”. Por la noche Monseñor me sirvió fraternalmente un té caliente porque yo estaba un poco engripado.

Al día siguiente comenzábamos un encuentro de sacerdotes y religiosas de la Diócesis sobre Teología Moral. Al comenzar apareció el Vicario de la Diócesis y nos comunicó que dos curas de El Chamical habían sido secuestrados. El Obispo mandó a dos sacerdotes para hacer los trámites correspondientes y nos invitó a dar comienzo al encuentro. Se pueden imaginar cómo pasamos ese día.

Por la noche del día siguiente, celebrando la Misa, el Vicario que era uno de los encargados de averiguar lo que había pasado con los dos sacerdotes, se acercó al Obispo y le habló al oído. Recién habíamos celebrado la Consagración. El Obispo nos dijo: “Los mataron… Vamos a continuar la Misa”. ¡Qué Misa! Terminada la misma el Obispo nos invitó a mantener la calma y dio determinadas órdenes. A la mañana siguiente me enviaron a Montevideo.

El 4 de agosto el obispo Enrique Angelelli moría “en un extraño accidente automovilístico”.

Con el tiempo se fueron esclareciendo los hechos. El secuestro y muerte de los sacerdotes y ese “extraño accidente automovilístico” fue perpetrado por las fuerzas opresoras.

Esta trágica experiencia vivida en La Rioja me marcó para toda mi vida.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar