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Intentando capitalizar esfuerzos y aprendizaje sobre las mujeres hoy, asistimos al Taller que el sábado 1 de julio realizara el Taller Nazaret integrante de Cristianos en Red, con las coordinadoras mencionadas, sobre” Mujeres Maestras de la Vida”.

Quien relata asistía por primera vez. Fueron llegando muchas mujeres que en su mayoría ya habían asistido a Talleres anteriores. Asistimos 22 mujeres. El clima era cordial y acogedor.

Comenzamos haciendo una breve presentación: nombre de cada una y lugar de pertenencia o bien instancia mediante la cual habíamos conocido el Taller a realizar.

El taller se dividió en dos partes claramente diferentes: una primera parte de trabajo corporal y una segunda de reflexión.

Dirigidas por Andrea, profesora de Educación Física, actuamos acorde a sus consignas: caminar, juntarnos de la mano caminando, cerrar los ojos y apoyarnos unas a otras, en fin, una serie de ejercicios donde lo lúdico y el cuerpo fueron protagonistas. Durante poco más de una hora trabajamos así .No fue extenuante, era posible para todas y cada una respetaba su límite cuando no podía continuar algún ejercicio, cosa que prácticamente no ocurrió.

Luego de una pausa para café y recreo retomemos con la Reflexión que llevo a cabo Graciela.

De la innumerable cantidad de mujeres significativas y referentes de vida, eligió tres: una boliviana Domitila Chungara ( 1937-2012) surge de la pobreza extrema de las Minas de Potosí, luchadora desde la más tierna infancia llegando a ser no solo madre de 11 hijos sino promotora de la sindicalización minera y de la formación política de los trabajadores de las minas y sus mujeres.

Las hermanas Minerva, Patria y Ma. Teresa Mirabal, dominicanas luchadoras y por lo mismo mártires en la salvaje dictadura de Trujillo, asesinadas por las fuerzas represivas del régimen más perverso y violento que haya dado nuestra América. A ellas debemos que el 25 de noviembre se haya declarado Día Internacional para eliminar la Violencia contra la mujer.

Luego tomamos a Rosa Park 1913-2005) contemporánea de Martín L. King cuyo conocimiento es unánime y no así el de Rosa a quienes algunas conocimos ese día. Fue testimonio de la lucha de los negros por conquistar el lugar digno que como personas humanas les era negado.

Luego de conocer sucintamente la vida de estas mujeres tuvimos un momento de compartir entre dos mujeres (formamos grupitos de dos) donde una hablaba y otra escuchaba, alternando luego esos lugares, a efectos de  confidenciar dentro de lo que cada una quería, las dificultades que encontrábamos en nuestra vida diaria y personal para llevar a cabo nuestros propósitos y decir NO a lo que los impide. Fue una instancia movilizadora y fructífera sin duda.

Luego compartimos en rueda general algo de esa experiencia. Surgieron aspectos interesantes de nuestro diario vivir como mujeres, de nuestras dificultades por la liberación pequeña y cotidiana de cada día así como logros expresados por algunas.

Además del material biográfico de las tres mujeres se nos repartió un señalador con una acertada consigna sobre la necesidad de poner límites que a veces tanto nos cuesta.

Terminamos tomadas de la mano diciendo en voz alta las cosas a las que debemos DECIR NO.

Cada una (si lo deseaba) expresaba un deseo de mejorar en lo que a autonomía respecta, una dificultad que deseamos no ocurra y superar y a coro se respondía: DECIMOS NO.

Fue una valiosa experiencia, plena de gratitud a quienes la hicieron posible y de las que dejan huella.

La Comisión Ma. Magdalena, en su deseo de unir experiencias que hagan al lugar de la mujer en la Iglesia y en la Sociedad se propuso asistir a estos Talleres en forma rotativa (no siempre podremos ir todas pero sí irán quienes puedan para luego compartir la experiencia y enriquecernos de ella)

Mercedes Somma

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